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Más que amigos

Erase una vez una historia, quizás no de amor pero sí de una inmensa tensión. Una tensión de esas en las que realmente necesitas algo afilado para cortarla. Una historia en la que ella simplemente buscaba a alguien que la ayudará a irse de ese mundo en el que vivía, que aunque sólo fuese por un par segundos, la llevará a ese lugar en el cual de verdad quería vivir, un lugar donde era realmente feliz. Lo conseguía, ¿cómo? nadie lo sabía pero él simplemente lo conseguía. Para él, ella era su filósofa, su sabelotodo, su come libros. La hacia feliz, aunque a veces la hacia dudar. Si, dudar. Dudar sobre la vida, sobre lo que de verdad quería en su futuro o lo que realmente sentía por él. Ella se dio cuenta. Quizás no tarde porque siempre lo supo, solo que no lograba verlo. Ella lo quería como amigo. Un amigo con el cual reír hasta no poder más. Un amigo al que abrazar hasta quedarse dormida, pero entonces se lo volvió a replantear. ¿De verdad quería eso? Se puso a pensar y se dio cuenta que odiaba que la dejará en visto. Odiaba que cuando estuviese en línea no le hablará y que siempre fuese ella la que tuviese que empezar la conversación. Odiaba muchas cosas que él hacia, pero aún así, le gustaba, porque eso hacia que no se volviese dependiente de él. ¿Pero de verdad era completamente independiente de él? ¿A quién quería engañar? Era completamente dependiente de él. Soñaba cada noche que la llevaba al séptimo cielo, que la hacia gritar su nombre tan alto que al día siguiente ni podía hablar. Que quería que la besara tan lento que le hiciera llorar ante tanta delicadeza. Que quería que tuviera su foto por todos lados. Que quería que le dijera todas las cosas que le gustan de ella. Pero entonces paró y recapacitó sobre todo lo que había pensado y descubrió que no quería ser dependiente de él, quería mantener su libertad, pero tampoco quería alejarse de él. Quería encontrar un nombre con el cual llamar a este nuevo sentimiento. Buscó por todos lados, pero no lo encontró. Hasta que un día vió unas palabras perfectas para definir su relación. Quería simplemente que fuese su amigo especial. Sabía que era algo realmente arriesgado ya que de esas relaciones siempre alguien acababa enamorado, pero también sabía que era la única forma de mantener dos cosas muy importantes para ella: su relación con él y su completa libertad.


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